El ministro de Seguridad, Martín Arrau, entregó un balance que muestra una disminución en delitos clave. En lo que va del año, los homicidios cayeron un 13,7%, de 396 víctimas frente a 459 del periodo anterior, los robos violentos bajaron un 11% y los ingresos irregulares en la frontera norte disminuyeron un 87%.
Pese a los buenos indicadores, la autoridad llamó a la cautela y analizar el panorama actual, el ministro Arrau enfatizó que todavía el país está lejos de recuperar la tranquilidad y los niveles de seguridad de antes.
En paralelo, el jefe de la cartera destacó el éxito de recientes operativos contra el crimen organizado y la violencia rural, enfatizando el firme compromiso del Ejecutivo por respaldar la labor en terreno de las fuerzas de orden y seguridad frente a las organizaciones delictuales.
Finalmente, anunció la urgencia legislativa para dos proyectos que buscan robustecer la seguridad de los uniformados, las iniciativas aumentarían las penas por atentados contra el personal policial y extenderían la legítima defensa privilegiada a los funcionarios de franco que intervengan para proteger a terceros.