La Dirección del Trabajo (DT) emitió nuevos dictámenes que precisan la aplicación de la Ley de 40 Horas, el documento central aclara uno de los puntos más debatidos: la limitación de quienes pueden quedar excluidos de la limitación de jornada bajo el Artículo 22, del Código del Trabajo.
Según la nueva interpretación la falta de control horario queda restringida únicamente a altos cargos (gerentes o administradores) y a trabajadores sin fiscalización superior inmediata por la naturaleza de su labor. El objetivo es impedir que las empresas usen esta cláusula para evitar el pago de horas extras o negar la reducción de la jornada laboral.
La DT establece que la reducción de la jornada no puede imponerse unilateralmente si se precariza la situación del empleado, priorizando siempre el acuerdo mutuo. En caso de no lograrse un consenso, la normativa dicta que el empleador deberá aplicar una rebaja proporcional diaria para cumplir con el nuevo límite legal.
Finalmente, los dictámenes refuerzan la obligación de las empresas de actualizar sus reglamentos internos y registros de asistencia para adaptarse a los nuevos parámetros. Con estas directrices, la autoridad laboral busca cerrar espacios de ambigüedad antes de que la normativa entre en vigencia, asegurando que la disminución de la carga de trabajo sea efectiva.