El presidente de Colombia, Gustavo Petro, aseguró que no reconoce los resultados del preconteo de la elección presidencial realizados por la Registraduría Nacional, luego que los datos preliminares ubicaran al candidato de derecha Abelardo de la Espriella en el primer lugar y al oficialista Iván Cepeda en la segunda posición, obligando a una segunda vuelta el próximo 21 de junio.
A través de redes sociales, el mandatario afirmó que el conteo preliminar no tiene efectos jurídicos vinculantes y denunció presuntas irregularidades en los sistemas informáticos utilizados para el proceso. Petro sostuvo que existirían diferencias entre el padrón oficial y el utilizado por el software de escrutinio, acusando la incorporación de unas 800 mil cédulas adicionales que, según él, no figuran en el censo electoral oficial.
Las declaraciones generaron inmediatas reacciones de dirigentes opositores y exautoridades colombianas. El expresidente Iván Duque y representantes del Centro Democrático acusaron al mandatario de intentar desconocer la voluntad popular y llamaron a defender la institucionalidad democrática frente a cualquier cuestionamiento al proceso electoral.
Horas más tarde, Petro elevó el tono de sus críticas y acusó directamente a Abelardo de la Espriella de haber comprado votos durante la campaña. El gobernante aseguró conocer antecedentes sobre pagos de entre 150 mil y 200 mil pesos colombianos por sufragio, aunque no entregó pruebas que respaldaran dichas denuncias.
Por su parte, Iván Cepeda respaldó las dudas planteadas por el presidente y solicitó revisar eventuales inconsistencias en algunas mesas de votación antes de validar los resultados definitivos. Mientras tanto, las autoridades electorales continúan con el escrutinio oficial que definirá formalmente a los dos candidatos que competirán en el balotaje presidencial de junio.