Antes de viajar a Panamá para participar en el Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, realizó un llamado a sus compatriotas residentes en Chile, Estados Unidos y Argentina. Desde Bogotá, aseguró que en esos países los colombianos serían tratados como esclavos y perseguidos, invitándolos a regresar a Colombia en declaraciones que generaron reacciones inmediatas.
Durante la jornada, se consultó al Gobierno chileno por estos dichos. En el Palacio de La Moneda, la ministra vocera Camila Vallejo fue requerida para conocer la postura del Ejecutivo frente a las palabras del mandatario colombiano. Sin embargo, señaló no estar informada en detalle sobre las declaraciones específicas, optando por no emitir juicios ni comentarios oficiales al respecto en ese momento.
No es la primera vez que el presidente Petro formula críticas hacia Chile. En diciembre pasado, tras el triunfo electoral de José Antonio Kast, el mandatario colombiano afirmó en redes sociales que el fascismo avanzaba y que nunca estrecharía la mano de un nazi ni de un hijo de un nazi, dichos que generaron una fuerte controversia diplomática en ese entonces.
A raíz de esas declaraciones, el Gobierno chileno reaccionó presentando una carta de protesta, calificando como inaceptables las expresiones del presidente colombiano. Días después, Petro reiteró un llamado similar para que colombianos residentes en Chile, Argentina y Estados Unidos retornarán a su país, reforzando un discurso que ya había generado tensión entre ambas naciones.
Las nuevas declaraciones vuelven a instalar el tema en la agenda política y diplomática. Ahora, la atención también está puesta en la participación de Gustavo Petro en el Foro Económico Internacional en Panamá, instancia donde coincidirá con el presidente electo José Antonio Kast, el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y otros líderes de la región.