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Luego de que la Casa Real diera a conocer el contagio de la Reina Isabel II, se anunció que presenta síntomas leves y al parecer desde el Palacio de Buckingham se han tomado con cierto "relajo" la situación, a pesar de la avanzada edad de la monarca.

Las labores de Isabel II han continuado con normalidad y pretende cumplir con sus audiencias en línea. De hecho, la reina continuará realizando sus reuniones telefónicas con Boris Johnson, con quien tiene un encuentro a distancia todos los miércoles.

La reina también continuará sus trabajos con cajas rojas, a quien le envían todos los días con documentos políticos, telegramas del Ministerio de Asuntos Exteriores, cartas y documentos de los ministros del gobierno.

El contagio de Isabel II se produce después de que el príncipe Carlos diera positivo al Covid-19, justo en la semana que se reunió con la monarca.

La Reina Isabel II de 95 años dio positivo a Covid-19, así lo comunicó el Palacio de Buckingham y agregaron que presenta "síntomas leves similares a un resfriado" y aseguraron que seguirá realizando "tareas ligeras" durante esta semana.

Cabe recordar que hace algunos días se anunció que el heredero al trono, el Príncipe Carlos, dio positivo al virus luego de haber estado reunido con la reina. Por lo que la monarca reanudó sus actividades oficiales hace solo cinco días.

En el comunicado agregaron que "seguirá recibiendo atención médica y seguirá todas las pautas apropiadas".

La Reina Isabel II retomó sus actividades oficiales tras el contagio de su hijo, el príncipe Carlos y la futura reina consorte, Camila Parker-Bowles.

La cuenta de Twitter de la Casa Real difundió una foto dando la noticia, donde se ve a Isabel II realizando una audiencia por videollamada con el embajador de España en Reino Unido, José Pascual Marco Martínez, quien presentó sus credenciales ante la monarca.

En la imagen se ve a la Reina desde el Castillo de Windsor, usando su collar de perlas y un vestido floreado.

Recordemos que ante el contagio del príncipe, desde la Casa Real no quisieron entregar información sobre el estado de salud de la Reina, apelando al "derecho a la privacidad médica".